17 de TAMUZ

Los judios hacemos ayuno porque, un día como hoy nuestros enemigos rompieron la muralla y entraron a Yerushalaim. Tres semanas después, entraron al Beit Hamikdash y lo destruyeron.

El ayuno era observado el nueve de tamuz, dado que ese fue el día en el que cayó Jerusalem previo a la destrucción del Primer Templo en el año 583 AEC. Sin embargo, después de la caída de Jerusalem el 17 de Tamuz —previo a la destrucción del Segundo Templo— los sabios decidieron una observación combinada de las dos tragedias, fijada el 17 de tamuz.

¿Cómo observamos el 17 de tamuz?

Leyes y costumbres

  1. No se permite comer ni beber desde el comienzo del amanecer hasta el crepúsculo.
  2. Las mujeres embarazadas y lactantes —y otros cuya salud podría verse afectada negativamente— están eximidos del ayuno.
  3. Si el día coincide con Shabat, el ayuno es postergado hasta el domingo.
  4. Bañarse, ungirse y utilizar calzados de cuero está permitido.
  5. La plegaria de “Aneinu” es agregada en la Amidá de Shajarit y de Minjá por el jazán. De manera individual se agrega solamente en Minjá.
  6. Se recitan Selijot y “Avinu Malkeinu”.
  7. Tanto en el rezo de la mañana como en el de la tarde se lee Éxodo 32:11, en donde son mencionados los “Trece Atributos de Misericordia”.
  8. En la Haftará del rezo de Minjá se lee Isaías 55:6 – 56:8, en donde se discute la renovación del servicio del Templo.

Las tres semanas de duelo por la destrucción de nuestro Templo Sagrado comienzan este día.

El 17 de tamuz es un día de ayuno que conmemora la caída de Jerusalem, previa a la destrucción del Templo Sagrado. Esto marca también el comienzo de un período de duelo nacional de tres semanas, que termina en Tishá B’Av.

El 17 de tamuz es el primero de los cuatro días de ayuno mencionados en los profetas. El propósito de este día de ayuno es despertar nuestro sentimiento de pérdida por el Templo destruido y la consecuente travesía judía hacia el exilio.

El hecho de atormentarnos por estos trágicos eventos tiene como objetivo ayudarnos a conquistar las deficiencias espirituales que los provocaron. A través del proceso de “Teshuvá” —introspección y compromiso a cambiar— tenemos el poder de transformar tragedias en alegrías. De hecho, el Talmud dice que después de la redención futura de Israel y de la reconstrucción del Templo, esos días de ayuno serán re-dedicados como días de regocijo y festividad. Porque como dijo el profeta Zacarías: el 17 de tamuz se convertirá en un día de “regocijo para la casa de Yehudá, de felicidad y de alegres banquetes”.

¿Qué pasó el 17 de tamuz?
Cinco grandes catástrofes ocurrieron en la historia judía el 17 de tamuz.
Moshé rompió las tablas en el Monte Sinaí en respuesta al pecado del becerro de oro.
Las ofrendas diarias en el Primer templo fueron suspendidas durante el sitio de Jerusalem, después de que los cohanim ya no pudieron obtener más animales.
Las paredes de Jerusalem fueron traspasadas, previo a la destrucción del Segundo Templo en el año 70 EC.
Previo a la Gran Revuelta, el general romano Apostamos quemó un rollo de la Torá, sentando un precedente para la horripilante quema de libros judíos a través de los siglos.
Una imagen idólatra fue ubicada en el Santuario del Templo Sagrado, un acto descarado de blasfemia y profanación.

¿Cuál es el secreto?

«…¡Eterno, Tú eres mi Omnipotente, a Ti Te busco!
Mi alma está sedienta de Ti,
mi carne Te anhela…»

Estuvimos tocando el tema de los eventos duros por los que ha pasado Israel a lo largo de su historia.

«… Mi Creador, escucha mi voz en la mañana; ofrezco mi plegaria ante Ti en y quedo expectante»

¿Por qué seguimos en pie? ¿Cuál es el secreto que nos hace fuertes en medio de calamidades? ¿Cuál es el método para iniciar desde cero con fuerza?

Estas fotografías las tomé yo misma y me sentí muy orgullosa de ser parte de este grandioso pueblo que vive una lucha constante, sin bajar los brazos.

Un pueblo cuyos hombres inician sus labores no sin antes hacer Tefilá (oración).

Es maravilloso ver mujeres que van elevando plegarias en el autobús.

La Tefilá es la razón por la cual El que guarda a Israel no duerme. Él está atento a la voz de nuestro clamor.

©️📷🖋 Netzaj Mendoza

תשעה באב

¿Por qué  los judíos ayunamos en Tisha B’AV?

Terminando Shabat, es decir, el 17 de julio por la noche y durante el domingo 18 de julio conmemoramos el 9 de Av. y es tiempo de ayuno.⠀

En Tisha B’AV (9 de Av), ocurrieron cinco calamidades:

⠀Los judíos en el desierto aceptaron el informe calumnioso de los diez espías y se emitió el decreto prohibiéndoles entrar en la Tierra de Israel. (1312 a. C.)

El Primer Templo fue destruido por los babilonios, encabezados por Nabucodonosor. 100.000 judíos fueron masacrados y millones más exiliados. (586 a. C.)

El Segundo Templo fue destruido por los romanos, liderados por Tito. Unos dos millones de judíos murieron y otro millón fueron exiliados. (70 d.C.)

La revuelta de Bar Kojba fue aplastada por el emperador romano Adriano. La ciudad de Beitar, la última resistencia de los judíos contra los romanos, fue capturada y liquidada. Más de 100.000 judíos fueron masacrados. (135 d.C.)

El área del Templo y sus alrededores fueron arrasados por el general romano Turnus Rufus. Jerusalén fue reconstruida como ciudad pagana, rebautizada como Aelia Capitolina, y se prohibió el acceso a los judíos.

A lo largo de la historia judía ocurrieron otros sucesos tristes en el 9 de Av:

La Inquisición española culmina con la expulsión de judíos de España en Tishá Be Av en 1492.

La Primera Guerra Mundial estalló en vísperas de Tishá Be Av en 1914 cuando Alemania declaró la guerra a Rusia. El resentimiento alemán por la guerra preparó el escenario para el Holocausto.

En vísperas de Tishá Be Av 1942, comenzó la deportación masiva de judíos del gueto de Varsovia, en ruta a Treblinka.

A los efectos de destacar el carácter de estos días nuestros sabios establecieron la lectura de haftarot especiales durante los tres sábados de este período. Estas haftarot versan sobre profecías que anuncian desgracias sobre el Pueblo de Israel. Asimismo, determinaron que en cada uno de los siete sábados posteriores al 9 de Av se lean haftarot de consuelo a causa de la destrucción del Templo.

Las tres semanas que se inician en la noche del diecisiete del mes de Tamuz y se continúan hasta el nueve del mes de Av son días de dolor.

El Pueblo de Israel acostumbró en ese tiempo a abstenerse de danzas y bailes así como de recitar la bendición de «Shehejeianu».

Los ashkenazim y algunos sefaradim y entre estos últimos los oriundos de Marruecos y de Djerba acostumbran a no cortarse el cabello durante las “Tres Semanas” mientras que el resto de los sefaradíes se abstienen únicamente a partir del inicio de la semana en que acaece el 9 de Av.

Respecto a la celebración de bodas, los ashkenazim y los yemenitas así como la mayoría de los sefaradíes no contraen enlaces nupciales a lo largo de las “Tres Semanas” mientras que los demás sefaradíes son más flexibles al respecto y no realizan bodas solamente a partir del primer día del mes de Av.

תשעה באב