Hace una semana les compartí una imagen, y como hoy les dije Shabat Shalom…
También era víspera de Shabat. Un momento después de publicarla en Facebook escuché el sonido de ambulancias–eran muchas– por lo que le dije a una de mis hijas que al estaba ocurriendo.
Fui a enviar un WhatsApp a mi esposo para preguntar que tan cerca estaba de casa pues desde muy temprano él estaba en el Kotel. Fue cuando vi varios mensajes con la terrible noticia del atentado en Ramot, Jerusalem.
Mi esposo me envió dos videos donde pude ver a la gente muy alarmada y el ruido de las ambulancias como eco ensordecedor.
De inmediato llamé a mi familia para que supieran que estábamos bien y alcance a leer mensajes de amigos y estudiantes que viven fuera de Jerusalem, donde me preguntaban que si cómo estábamos.
Rogué por los afectados y pedí al Creador del Universo por la salud de los heridos, consuelo por los familiares y declaré «Bendita la memoria de los fallecidos».
Si bien es cierto, los que vivimos en Israel estamos expuestos a este tipo de ataques, pero jamás nos acostumbraremos, aunque siempre nos levantamos y estamos en pie.
Nuestra ayuda viene de lo alto, del Altísimo que no duerme y Él es quien nos da paz en medio de la tormenta.
Netzaj Mendoza

Gracias por sus plegarias.